Arte y diseño publicitario

 


¿La publicidad es una forma de hacer arte? ¿El arte se puede considerar publicidad? ¿Qué ocurre entonces cuando obtenemos una publicidad inspirada en una obra de arte? Estas interrogantes reflejan un panorama que, desde principios del siglo pasado y hasta nuestros días, aún se encuentra sin una definición propia.

El primer problema que nos encontramos al tratar de responder a estas cuestiones es saber qué es lo que entendemos por arte y qué por publicidad. Ámbitos que en ocasiones han tratado de seguir un mismo cauce, y en otras se han intentado separar.

Según la Real Academia Española de la Lengua, el arte es una manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginario con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Esta definición sirve para englobar las artes plásticas, pero se queda un poco escasa para definir a la publicidad. Si recurrimos nuevamente a la Real Academia, la publicidad es la divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, espectadores o usuarios.

Por lo tanto, si nos atenemos exclusivamente a estas definiciones, la publicidad y el arte caminan por senderos diferentes. La primera se apoya, sobre todo, en una visión puramente comercial, y la segunda en una visión más intimista y sin fines lucrativos.

Sin embargo, con el paso del tiempo, las imágenes publicitarias pierden su función primaria, dejando de ser reclamos, una vez que la oferta que hacen está ya caduca, y se transforman en imágenes cuya función es exclusivamente icónica. De este modo, la publicidad se sitúa en el mismo camino que el arte.

En los últimos años del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX, los presupuestos de los que partían ambos lenguajes estaban en sintonía, de hecho en muchos casos se trataba de artistas que realizaban publicidad o viceversa.

El cartel publicitario era un pretexto para investigar en nuevas concepciones gráficas. Tal fue el caso de Henri de Toulouse-Lautrec, el cual ha pasado a la Historia del Arte como dibujante y pintor dentro de la generación del postimpresionismo, pero sus obras más conocidas fueron sus carteles que reflejaban la vida nocturna del París de finales del siglo XIX.

Mientras tanto, otros artistas como Jules Chéret, que se encontraba en un nivel creativo muy similar al de Lautrec, ha destacado como un cartelista excepcional dentro del mundo publicitario.


Fuente:  http://www.diseno.uma.es/i_diseno/i_diseno_3/documento11.htm


Son muchas las herramientas que como marca podemos utilizar para conectar y llamar la atención de nuestros potenciales clientes o consumidores. Y el diseño gráfico publicitario, es uno de los pilares principales.

El diseño gráfico publicitario forma parte fundamental de estas herramientas, pues es la clave que nos permite potenciar la efectividad de un mensaje a través del uso correcto de símbolos y signos gráficos.

El diseño publicitario va más allá de la creación de un mensaje bonito, ya que es la rama más creativa del diseño.

A través de las diferentes etapas del diseño gráfico por las que pasa un trabajo, el diseñador debe ser muy creativo, pues es una apuesta para la marca. Además es un canal que nos permite conectar con el público meta para generar conversación.


El diseño publicitario es un canal de comunicación con nuestra audiencia. Si lo usamos de forma correcta, nos permitirá conectar y generar conversación, empatía, deseo de compra o cualquier otro propósito que tengamos como marca.

La clave del éxito, entonces, está en planificar una estrategia de comunicación y vigilar que el diseño publicitario cumpla con dichos planteamientos y transmita, por supuesto, el mensaje correcto. El diseño publicitario es el medio y el fin de la comunicación visual de una marca.

Fuente:  https://einatec.com/diseno-grafico-publicitario/

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